|
(25.04.2005).-
Gays,
lesbianas y transexuales llevan mucho tiempo luchando
por la plena equiparación, por una sociedad
de personas libres e iguales, donde nadie sea discriminado
por su orientación o por su identidad sexual.
Las
obligaciones son las mismas, los derechos tienen
que ser los mismos:
El
derecho de todas las parejas, sean del mismo o distinto
sexo, a casarse.
El derecho las parejas del mismo sexo a adoptar
niños y niñas con iguales derechos
y obligaciones que las parejas de distinto sexo.
El derecho de las personas transexuales a ver reconocido
el nombre y el sexo que se corresponde con su verdadera
identidad sexual.
El derecho de las personas transexuales a la gratuidad
de los procesos completos de reasignación
de sexo por la Seguridad Social.
El derecho de todas las parejas, sean del mismo
o distinto sexo, a constituir una pareja de hecho,
si no desean casarse, que dé amparo a sus
modelos familiares.
Izquierda Unida hizo
suyas, sin dudas, hace mucho tiempo las reivindicaciones
de los movimientos sociales de gays, lesbianas y
transexuales, siendo la
primera organización política que
los defendió en los ayuntamientos, en los
parlamentos, en la calle, y en todos los foros donde
ha estado presente, consciente de que
el principio de igualdad y no discriminación
nunca estará completo mientras persista la
discriminación por orientación sexual
y por identidad de género.
Ahora
parece que el fin de la discriminación legal
para lesbianas y gays está más cerca
que nunca, la próxima reforma del Código
Civil para incluir el derecho al matrimonio a las
parejas formadas por dos hombres o dos mujeres,
así nos lo hacen pensar.
Precisamente
por ello estamos asistiendo a una auténtica
cruzada de las mentes conservadoras, que tratan
de impedir que se hagan efectivas estas reformas.
El fin de la discriminación, además,
va más allá de las necesarias reformas
legales. Por eso Izquierda
Unida seguirá trabajando para evitar cualquier
retroceso, y para conseguir, al lado de los movimientos
asociativos y de otras fuerzas políticas
y sindicales de izquierdas, el final de la discriminación
social y la plena igualdad de todas las personas
con independencia de su orientación sexual
o su identidad de género.
|