(11.05.2006).-
Esta dama casi no necesita presentación.
La estamos viendo constantemente en los informativos
de la tele y en la prensa. Es la Presidenta de
Chile, Michelle Bachelet, que se encuentra de
viaje oficial por España.
La vemos, quizás con más frecuencia
de lo normal, por el mero hecho de que la vicepresidenta
primera del Gobierno, María Teresa Fernández
de la Vega, la invitara a una cena oficial
sólo para mujeres (más de 200)
en el Palacio de El Pardo.
¿Se trata de un nuevo talante o de una
nueva regla de ciudadanía el hecho de que
para las invitaciones a la cena se haya tenido
en cuenta el sexo de las personas? En el futuro,
¿además del sexo también
se tendrá en cuenta la orientación
sexual o el color de la piel? ¿Quién
será el anfitrión de la cena cuando
venga a Madrid el Alcalde Presidente de Berlín,
Klaus Wowereit, y su compañero sentimental
Jörn Kubicki? ¿Llegará Doña
María Teresa a encargar a Pedro Zerolo
a que saque a los invitados del armario? ¿Y
cuando venga el presidente de Kenia, Mwai Kibaki,
encargarán a Ronaldinho de seleccionar
a los invitados?
Conclusión: Al utilizar el concepto de
"mujer" como un elemento o criterio
determinante en la organización de un acto
oficial en honor a un jefe de Estado, la vicepresidenta
lleva su planteamiento a un extremo inaceptable
por discriminatorio y excluyente.
Federico
Hernández Meyer
Coordinador Local de IULV-CA de Huétor-Vega